La casa

Reglas y cuidados

Reglas de la casa

Son muy pocas, y todas tienen que ver con los vecinos.

  • Esta es una zona residencial tranquila donde vive gente todo el año. Baja el volumen de la música y de las pláticas al aire libre, sobre todo después de las 10:00 PM.
  • El departamento es para las personas de la reserva. Si quieres invitar a alguien más, pregúntanos antes.
  • Nada de fiestas ni eventos.
  • Trata el lugar como la casa de alguien, porque lo es.
  • Las condiciones específicas de tu reserva vienen en tu confirmación — si algo de allá y algo de aquí parecen no coincidir, pregúntanos y lo aclaramos.

La basura

La basura pide un poco más de cuidado aquí que en un departamento de ciudad.

  • Ten la bolsa cerrada y adentro hasta que la saques — una bolsa abierta atrae hormigas, moscas y animales en unas horas.
  • Pregúntanos dónde va la basura y qué día pasa el camión; no es igual en toda la zona y preferimos decírtelo a que lo adivines.
  • Enjuaga lo que haya tenido comida o bebida antes de tirarlo. Con este calor hace una gran diferencia en el olor.
  • Nunca dejes una bolsa afuera toda la noche.

El mar de aquí

Por favor lee esto aunque nades bien.

El Pacífico en este tramo de costa tiene corrientes de resaca fuertes y olas que rompen pesado en la orilla. Meterse a nadar aquí no es cosa casual como en una bahía tranquila — cada temporada hay gente que nada bien y se mete en problemas.

  • No nades solo, y nunca después de tomar.
  • No dejes a los niños en el agua sin vigilancia, ni siquiera en la orilla.
  • Si te jala la corriente, no nades contra ella. Mantente a flote, nada de lado a lo largo de la playa hasta salir del jalón, y hasta entonces regresa.
  • Pregúntanos a nosotros o a alguien de aquí antes de meterte en una playa que no conoces — algunas están bien unos días y otros no.
  • En estas playas no hay salvavidas: nadie va a ver que te metiste en problemas.
  • El número de emergencias es el 911.
La desembocadura del río y la arena son preciosas para caminar de día. Justo en la boca del río la corriente y la profundidad cambian sin aviso, así que ahí se camina, no se nada.